lunes, 31 de agosto de 2009

Relajarse

Paredes llenas de posters. En el escritorio, revistas, discos compactos con canciones de rock o bailanteras; en el suelo, un bajo y un amplificador “adornado” por ropa interior usada. Como telón de fondo un empapelado de bordes rojos y camioncitos amarillos y azules, que están desde que él tenia 3 años. ¿No será tiempo de que madure?

El hecho de actualizarse va mucho más allá de cambiar el papel de las paredes o decorar mejor el escritorio. El cuarto de un adolescente, es mucho más que la decoración. Es un símbolo de la evolución de la identidad del joven. Muchos psicólogos especialistas, aseguran que la habitación, expresa la forma de ser de los adolescentes y de alguna manera reflejan el comienzo de su desarrollo hacia la adultez. Muestra que cosas le interesan y cuales no. Es un santuario interior, un anclaje, un lugar en donde se basa su privacidad, se sienten protegidos y viven su proceso de intimidad.

Aun cuando los padres sean quienes mantengan el hogar, la habitación de los chicos es de ellos. Recuerde que el mundo de los adolescentes, empieza y termina diariamente en su habitación.
Muchos de los jóvenes sienten que sus madres tratan de imponer sus propios gustos en su espacio. Y para peor, muchas de ellas dejan en manos de decoradores profesionales, el destino del ámbito adolescente (un error tan grave como común porque hacen sentir a sus hijos, menos importantes o criteriosos que a una persona desconocida).

En cambio, si los padres se centran en crear oportunidades para los jóvenes de imponer su propia voz en su propio lugar, se está diciendo que se respeta la opinión de esos adolescentes y que se quiere saber que piensan, como son y que serán.
(enplenitud)

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