lunes, 9 de marzo de 2009

CELULARES EN EL COLEGIO



Es un tema relativamente reciente en los colegios, pero ha dado mucho que hablar. El celular es un medio bueno y útil, aunque a veces los niños le dan un mal uso. Dentro del colegio, es un gran distractor que atenta contra el aprendizaje y la socialización.




Mensajes de textos que soplan respuestas de pruebas, pedidos de comida rápida durante los recreos, consola de juegos, cámara para tomar fotos o hacer grabaciones inoportunas, intercambio de información con los padres o las pololas durante las clases, equipos para escuchar música o hacer circular en el curso material audiovisual altamente inconveniente, son algunos de los múltiples usos que hoy día los niños les dan a sus celulares durante la jornada escolar.



Y es que el tema de los teléfonos móviles en los establecimientos educacionales llegó para quedarse. Un asunto que involucra a directivos, profesores y alumnos, estudiantes de básica y media, familias que pertenecen a estratos socioeconómicos bajos, medios y altos.





El año pasado, la Corte Constitucional decretó que cada colegio debe reglamentar el uso del celular en los Manuales de Convivencia. A propósito del caso concreto de una alumna, aclaró que no se pueden decomisar estos aparatos en las aulas ni expulsar estudiantes por la venta de minutos, si no hay un documento interno que estipule tales sanciones.


En general, los establecimientos educacionales no se oponen a que los niños tengan y lleven el celular al colegio. Entienden que puede ser útil en el tiempo que transcurre entre la salida de clases y la llegada a sus casas. Pero también consideran innecesario su uso durante el día, ya que si requieren comunicarse con sus familias, los alumnos pueden hacerlo a través de la portería, secretaría o teléfono público del propio colegio.





Mucha sobreprotección





En el colegio Newland está permitido que los niños lleven celular, pero deben mantenerlo apagado durante el día, incluidos los recreos. Si son sorprendidos usándolo se les quita y se les devuelve a los apoderados al final de la semana. Si reinciden, se les retiene por un mes.El principal problema que han detectado los directivos de este colegio es que a través del celular los niños son excesivamente sobreprotegidos por sus padres. “A veces suenan los celulares en clases y generalmente son las mamás que llaman a sus hijos sin ninguna necesidad. También ocurre que los niños están permanentemente llamando a sus padres para contarles que se pelearon con un amigo o para pedirles que les traigan el almuerzo o el equipo de gimnasia. Este exceso de comunicación los incapacita para aprender a resolver sus propios problemas y asumir las consecuencias de sus actos”, asegura Cristina Reti, coordinadora del segundo ciclo del colegio Newland.



Otros inconvenientes





Pilar Sotomayor, coordinadora de enseñanza media de este mismo colegio, añade que otro problema del celular es que los niños se acostumbran a no planificar, ni organizar ni comprometerse con nada. “A las 3:30 de la tarde deciden si se van a su casa o a otra parte. A última hora le avisan a sus mamás lo que van a hacer. Esta improvisación distorsiona la organización de los niños”, explica


En el liceo José Domingo Cañas de Quilicura los celulares también han dado mucho que hablar. Su directora, Flor María Alarcón, considera que se trata de un medio de comunicación útil que puede traer grandes beneficios, pero que lamentablemente está siendo muy mal utilizado por los alumnos.


“El celular es un gran distractor en clases. Lo usan para jugar, mandar respuestas durante las pruebas, poner en ridículo al profesor o a un compañero, o incluso para bajar pornografía”, afirma.


Pero reconoce también las bondades del celular, ya que muchas veces es el único medio que le permite al colegio y a los alumnos comunicarse con los apoderados, ya que entre un 70% y un 80% de ellos no tiene teléfonos fijos en sus casas, y si lo tienen, no funciona. “A partir de 5º básico, muchos niños se desplazan solos al colegio en las mañanas y a sus casas en las tardes. Gracias al celular, los padres pueden comunicarse con sus hijos y controlar que lleguen al colegio o a sus hogares”, explica Flor María Alarcón.



No es lo mismo heredar el celular viejo del papá que tener el último modelo que ha salido en el mercado. Hay edades para adquirir las cosas y alternativas más sencillas y baratas, que ayudan a formar personas sobrias y templadas.



En el CONGRESO


En trámite legislativo se encuentra un proyecto de ley creado por el diputado Maximiano Errázuriz, que propone prohibir a los estudiantes de enseñanza básica y media llevar teléfonos celulares a los establecimientos educacionales donde estudian. La iniciativa contempla que si un alumno es sorprendido con un celular, será sancionado en la forma en que lo determine el reglamento del respectivo colegio o escuela. En ningún caso la sanción podrá consistir en la suspensión de asistir a clases.

No hay comentarios: